Bienestar que se mueve.
Sobre nosotros
Todo empezó
con uno solo.
Tino convirtió una necesidad personal en una forma distinta de cuidar.
La historia de Tino
No nació como una marca.
Nació porque dependía de nosotros.
Cuando Tino llegó, solo queríamos encontrar productos cómodos, resistentes y pensados desde el cariño con el que nosotros lo cuidábamos. Como nada terminaba de convencernos, empezamos a crear nuestros propios collares y correas.
Lo que era algo personal empezó a ayudar a otros perros y otras familias. Así nació EGV: con una regla que todavía guía cada decisión.
Nuestra regla
“Si es lo suficientemente bueno para Tino, lo es para cualquier perro.”
Que nosotros mismos se lo daríamos.
Que la utilidad esté por encima del ruido.
Una misión que evoluciona
Del paseo al bienestar diario.
Con los años vimos algo inevitable: ellos también van más despacio. Por eso EGV creció desde los accesorios hacia los suplementos, para acompañar su movimiento por dentro y por fuera.
Hoy seguimos haciéndonos la misma pregunta antes de lanzar cualquier producto: ¿esto se lo daríamos a Tino? Si la respuesta no es un sí claro, no existe.
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